LA FRIVOLIDAD DE LOS DE ARRIBA O LA TENACIDAD DE LOS DE ABAJO

Iván Duque visto desde abajo

Mientras Duque aprende a gobernar, cabe preguntarse cómo le va a la mayoría de colombianos

“Todo lo que nos contaban sobre el comunismo era mentira, pero lo peor es que todo lo que nos contaban sobre el capitalismo era verdad”. Así resume el discreto Serguéi la suerte de los explotados. Ocurre en Los lunes al sol, la película de Fernando León de Aranoa, protagonizada por Javiér Bardem, Nieve de Medina y Luis Tosar. El filme que ganó cinco Goyas recrea la vida de un grupo de obreros que fueron despedidos de un astillero naval. La historia de los de abajo. Nada que ver con la insípida vida de un burócrata o la desequilibrada existencia de un charlatán.

¿Cómo le ha ido a Iván Duque luego de un año en la Presidencia? Preguntan los principales medios de Colombia. Ninguno de estos medios se ha preguntado acerca de cómo le ha ido a los colombianos durante el gobierno de Duque. Iván es visto por su madre como un buen hijo, por su esposa como un buen marido, por sus hijos como un buen padre. Más allá de su familia lo cosa varía. Unas lo ven como a un burócrata o un charlatán. Unos piensan que es un chico divertido. El núcleo duro del Centro Democrático lo ve como a un traidor. Otras lo ven como a un niño al que le han entregado un juguete llamado “Colombia”. La Revista Semana, lo ve como un aprendiz al que le quedan tres años para seguir aprendiendo. Mientras Duque aprende a gobernar, cabe preguntarse cómo le va a la mayoría de colombianos.

El trabajo escasea. El paro juvenil se acerca al 20 %. La informalidad crece. Medianas y pequeñas empresas cierran. Destrucción de empleo. La tasa de desempleo pasó la barrera de un dígito. Dos dígitos. No hay nuevos puestos de trabajo. No hay subsidios para los desempleados. No hay ahorros. Los hogares reducen sus ingresos. Se resiente el consumo. La devaluación del peso encarecerá las importaciones. Colombia importa trigo y maíz. El pan y la arepa serán más caras. ¿Qué piensan los 2,3 millones de desempleados de Colombia? ¿Qué pasa con sus vidas? ¿Qué opinan los desocupados del gobierno de Duque? Sería bueno que los medios averiguaran por su vidas.

Ken Loach, no se cansa de escudriñar la vida de los desempleados. Un director de cine que no se ha dejado amedrentar o seducir por los poderosos. Dos Palmas de Oro en Cannes con El viento que agita la cebada (2006) y Yo, Daniel Blake (2016). Pocos directores lo han conseguido. Sus películas son un fresco de la realidad que viven los de abajo. La lucha de los explotados. El drama de millones para ganarse la vida. Los huelguistas que se juegan la libertad. La mujer con su pequeño hijo que libra una batalla contra la burocracia. Los inmigrantes huyendo de las redadas policiales. En Buscando a Eric, protagonizada por el legendario futbolista Éric Cantona, describe la turbulenta vida de un cartero hincha del Manchester United que lucha contra la humillación. A Ken Loach no le interesa la frivolidad de los de arriba sino la tenacidad de los de abajo.

La vida de los de abajo no interesa al gobierno que preside Iván Duque. Las cifras de líderes populares asesinados durante su año de gobierno no mienten. Las promesas medioambientales del candidato Duque se volvieron papel mojado en su gobierno. La política exterior sólo apunta hacia Venezuela. El narcotráfico, irónicamente, es lo que echa un mano a la distorsionada economía que dirige Duque. Vive más gente y fluyen más negocios a través de la cocaína que del café. Todo parece indicar que el gobierno de Iván Duque será peor que el de su aliado Andrés Pastrana. El peor de la historia. ¡Vaya nota para un aprendiz!

La alternativa al gobierno de Duque debe ser algo distinto. Con gente distinta. Para hacer cosas distintas. Una sociedad diferente. Estanislao Zuleta, el más grande pensador colombiano del siglo veinte, lo resumió en la Universidad del Valle el 21 de noviembre de 1980, a través de una disertación titulada Elogio de la dificultad: “Lo más difícil, lo más importante, lo más necesario, lo que de todos modos hay que intentar, es conservar la voluntad de luchar por una sociedad diferente sin caer en la interpretación paranoide de la lucha”. Sin caer en la interpretación paranoide de la lucha, Viejo Topo.

(*) Escritor y analista político 

Enlace en la Revista SEMANA:

https://www.semana.com/opinion/articulo/ivan-duque-visto-desde-abajo-columna-de-yezid-arteta/626903#

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