CADÁVERES BARATOS

Vereda Las Liscas_Ocaña norte de Santander_44

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Crónica de Yezid Arteta Dávila..sobre… FALSOS POSITIVOS

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La vida de mi hijo costó 200.000 pesos, relata con tristeza Luz Marina Bernal. Medio centenar de personas escuchan asombradas y varias de ellas no pueden contener su llanto. Son menos de 100 euros. El moderador hace la conversión para que los asistentes que, en su mayoría son catalanes, puedan tener una idea de lo que vale en Colombia la vida de la gente que nació sin fortuna. Como en los western, al joven Fair Leonardo Bernal lo mataron por un puñado de dólares. El cadáver de su hijo no entraba en la categoría de cadáveres exquisitos tales como los descritos por Thomas Noguchi, el controvertido médico legista del condado de Los Ángeles, en su polémico libro.

Queríamos que las Madres de Soacha fueran recibidas en un palacio, nos comenta Tica Font, la directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz (ICIP). Las víctimas de un conflicto no pueden ser tratadas como si fueran basura. Ningunearlas. Volver a apalearlas tal como está sucediendo con la puñetera serie de los caines. En ocasiones a las víctimas de la guerra sucia les toca viajar hasta los confines del mundo para topar con un lugar donde las puedan tratar como gente y no como bichos molestos. La Generalitat y el Parlamento de Cataluña han recibido a estas desdichadas mujeres con los honores que merecen los seres que luchan por la justicia y contra el olvido.

falsospositivosLos catalanes comprenden el valor de la memoria porque ellos mismos fueron represaliados por más de cuarenta años de dictadura y su presidente durante la Segunda República Española, Lluis Companys, fue sumariado por un tribunal militar por el mero hecho de representar a un gobierno elegido democráticamente. En la madrugada del día siguiente fue llevado a uno de los fosos de la fortaleza de Montjuic – convertida por aquellas calendas en una terrible prisión – y fusilado por un pelotón de tiradores tal como si fuera la quintaesencia del mal. Al conceder el premio “Constructoras de Paz” a las colombianas, los miembros del ICIP volvían la mirada al pasado franquista a través del tormento que han vivido estas madres. El galardón entregado a las Madres de Soacha es un estímulo para que prosigan su andadura y continúen escarbando la tierra hasta encontrar a los hijos e hijas de Colombia que fueron ejecutados y enterrados por sus ideas o sólo por cobrar una recompensa.

Observada por el dios de los ejércitos, los ángeles celestiales, los monstruos mitológicos y otros frescos del pintor Francesc Pla que adornan el techo y las paredes del neoclásico Palau Moya, Luz Marina iba contándoles a los presentes quién era su hijo y el significado de nacer pobre en Colombia. La madre cuenta que cuando estaba embarazada fue atropellada por un carro y el cerebro del chico que llevaba en sus entrañas fue dañado. Su hijo era incapacitado y a pesar de que contaba con 26 años cuando se lo llevaron y lo mataron, su forma de pensar y actuar eran las de un pequeño. Contra viento y marea consiguió que en medicina legal le entregarán el cadáver de su criatura a quien acusaban de dirigir un frente guerrillero. Según el reporte de una unidad militar, Fair Leonardo fue dado de baja en el momento en que estaba preparando un ataque terrorista contra la población civil.

Tirando de muchos hilos las Madres de Soacha han conseguido urdir un tejido que empieza a tener forma. Las primeras sentencias han llegado. No todo está perdido en Colombia y por momentos aparecen jueces limpios que, a diferencia de otros tiempos, poseen el coraje de juzgar y condenar a pesar de las triquiñuelas jurídicas y las intimidaciones.

No es un secreto para nadie que el tema de las víctimas se vuelve inquietante. Y se habla de víctimas y victimarios. En todas las esferas políticas y sociales se tantean estos asuntos. En las tierra altas y en las tierras bajas. Fuera y dentro de Colombia. En los cuarteles de las fuerzas armadas y en los campamentos guerrilleros. En conciliábulos y foros abiertos. Los prisioneros esperan una luz que los saque de la oscuridad. Los prófugos guardan desde sus escondites una señal para asomar las cabezas. El tema está en la agenda que el gobierno y las FARC pactaron en La Habana. Las asociaciones de víctimas aguardan.

bANDERA FALSOSNo hay que echarnos mentiras. Estamos, como diría un narrador deportivo, metidos en un berenjenal. Armonizar tantos intereses va a costar muchos dolores de cabezas y quien sabe cuántas rabietas. Conciliar política y códigos requiere mucho más que de políticos y de juristas. Víctimas, justicia, verdad, reparación, memoria…temas que fueron evadidos en los anteriores procesos con la guerrilla aparecen hoy en el espectro como si fueran sombras chinescas. Detrás de las sombras hay gente.

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