15-M / REINICIANDO EL SISTEMA: Haga Click

(5 CAVILACIONES ACERCA DEL 15-M)

Autor y fotos: Yezid Arteta Dávila

PRIMERA. En los jardines de la Plaza Cataluña los indignados cavaron una sepultura y sobre ella colocaron una cruz de palo y un letrero que dice: ENTERREM LA VIOLENCIA. Más claro no canta un gallo: el 15-M, emulando a la lucha por los Derechos Civiles que comenzó Martin Luther King en los Estados Unidos, no admite la agresión y la violencia como arma de lucha. El 15-M se expresa a través del pacifismo beligerante. El mensaje es rotundo: quien desee promover la violencia no tiene cabida en la plaza. Las provocaciones o los actos aislados son mal vistos por los indignados pues hoy día, quien aspire a convertirse en héroe, corre la suerte de hacer el ridículo.

SEGUNDA. Las ilusiones, la inventiva y la estética del 15-M, hace recordar a los movimientos juveniles de los sesenta, pero con las herramientas del siglo XXI. En las manifestaciones se ven montones de estudiantes desplazándose en patines y en la plaza Cataluña aparecen practicantes de rápel – con todo su equipo – colocando pancartas y parapetos en lo alto de los árboles, lo mismo que activistas ecológicos que recogen en bolsas negras las botellas y las latas vacías. A las esculturas de la plaza Cataluña los indignados les han colocado caretas y las han vestido al gusto de nuestra época para significar que, una política muerta o estática, no es más que una simple caricatura.

TERCERA. La capacidad de respuesta del 15-M es similar a la velocidad que se obtiene mediante la fibra óptica. La manera como recompusieron en un abrir y cerrar de ojos la infraestructura perdida en la acción de desalojo del día 27 en Barcelona fue sorprendente. Mientras una chica bailaba flamenco en el centro de la plaza a fin de apaciguar los ánimos, centenares de jóvenes brotaban por todos lados cargando tablas, cartones, plásticos, cuerdas, comida,  agua, sabanas…los dirigentes de los partidos y las organizaciones convencionales se menean a una velocidad y unas revoluciones demasiado lentas para estos tiempos de vértigo y adrenalina. Partidos u organizaciones que demoran semanas y meses discutiendo la manera de reunir cuatro gatos no tienen chance de ganar.

CUARTA. Los partidos de izquierda del planeta dicen que todo lo que está reclamando la gente del 15-M se encuentra consignado en sus programas. Es cierto. Incluso algunas plataformas van un poco más allá. ¿Dónde está el problema entonces? ¿Porqué muchos jóvenes que pertenecen a partidos de izquierda están en las plazas y en cambio no se les ve en los mítines que organizan sus directorios políticos? Un eslogan del 15-M puede que permita una explicación: QUEREMOS QUE LA POLITICA NO SE HAGA ASÍ. La aspiración de los indignados tiene que ver con la conducta de los dirigentes, con las estructuras partidarias y otros tantos etcéteras. Cuadros aristocratizados y eternizados en la cúpula, parlamentarios que hace años no tienen ni la menor idea de cómo se toma un autobús, sindicalistas que suben por los ascensores mientras que los operarios en las fábricas lo hacen por las escaleras…El 15-M se acabará en unos días y en cambio nosotros, nuestro partido, seguirá existiendo, se defienden los dirigentes. Si, seguirán existiendo, pero cada vez más pequeños e irrelevantes y lo que es peor: envejecidos, porque los jóvenes son imantados por el ambiente fraternal y vivificante que ronda en las plazoletas. En la mera calle, las nuevas generaciones – y otras no tan nuevas – y los desertores del inmovilismo se sienten más a gusto que en las marchitas sedes del partido. “La vida tiene caducidad”, reza un graffiti.

QUINTA. Antes de irse al frente de guerra, George Orwell, recuerda en su obra Homenaje a Cataluña el febril ambiente político que se respiraba en la ciudad de Barcelona. El 15-M, independientemente de los alcances que tenga hoy o mañana, consiguió que la política saliera de los conciliábulos para extenderse por los lugares públicos y abiertos. Una sociedad narcotizada por la frivolidad de repente se vio envuelta en una ola benéfica que comenzó en el kilometro 0 de Madrid y simultáneamente en la plaza Cataluña. Los indignados han recuperado – no importa qué momento de la Historia – la horizontalidad del debate político en oposición a la verticalidad impuesta por quienes han convertido la política en una profesión. El común de la gente busca actores políticos con mistica y belleza moral .

AL FINAL: El Club Barcelona viene demostrando que el futbol se puede observar como una de las bellas artes. Un mensaje para los xenófobos y los racistas: los futbolistas inmigrantes saben jugar el futbol y Éric Abidal, de origenes caribeños, alzó la copa porque así lo quisieron sus camaradas catalanes.

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