UN ARAHUACO EN LA MONTAÑA DE CATALUÑA (las piedritas de Montserrat)

UN ARAHUACO EN LA MONTAÑA MONTSERRAT

Autor: Yezid Arteta Dávila

Los mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta enviaron a Amado hasta Cataluña con dos misiones: mostrar al público catalán las realizaciones fotográficas y documentales que los propios nativos están haciendo y recoger una piedritas de los cerros más altos de la región y traerlas hasta la Sierra para que los jefes espirituales ejecutaran con ellas una ceremonia de pagamento.

No era la primera vez que Amado tomaba un avión para salir de Colombia. En noviembre de 2007 fue invitado por la agrupación Calle 13 para que estuviera con ellos en la ceremonia de entrega de los Premios Grammy Latino. Prestando atención a las decenas de rascacielos y casinos de Las Vegas y las montañas desérticas a lo lejos, Amado le comentó a  Residente y Visitante, los dos jóvenes cantantes puertorriqueños, que todo aquello era una locura y no podía explicarse cómo toda esa gente podía entenderse allá abajo con tanto desorden.

Los sabuesos del aeropuerto El Prat, acostumbrados a reconocer a metros las mulas que traen consigo el codiciado y costoso polvo blanco, quedaron estupefactos y sin saber qué hacer cuando se toparon en la aduana con un indígena ataviado con sus vestimentas tradicionales y llevando consigo dos mochilas de lana de oveja colgadas en los hombros que contenían hoja de coca, polvo de ostras y un poporo para macerar y mezclar. Después de consultas por walkie talkie, repasar instructivos y detallar por enesima vez las hojas de coca, finalmente la policía se resignó y dejó pasar a Amado.

Fui a buscar a Amado a la sede de la Casa América-Cataluña donde estaba exponiendo su trabajo a petición de un viejo amigo periodista quien me dijo: te recomiendo a mi compadre. Son compadres porque el periodista se convirtió en padrino de una de las hijas menores de Amado. El documental Palabras Mayores, cuyo guión, dirección, fotografía, sonido y postproducción es obra integral de un equipo de indígenas pertenecientes a las comunidades wiwa, arahuaco y kogui, contiene la más sencilla, rotunda e irrefutable explicación – a través de la serena y sabía voz de los mamos – sobre el cambio climático y otros temas ambientales. Asombra escuchar a un selecto grupo de sabios indígenas que, sin mostrar vanidad y arrogancia, hablan con certeza porque son dueños de un conocimiento superior al de miles de burócratas de las organizaciones internacionales que viajan por el mundo y realizan cumbres de expertos para especular sobre algo que es muy sencillo: la tiranía del hombre contra la naturaleza.

Amado es arahuaco pero también es costeño. Me explico: guarda su lengua y su identidad ancestral al tiempo que se expresa con los modales propios del hombre caribeño y habla el castellano con ese “deje” y desparpajo que caracteriza a los hombres y mujeres que nacen en la costa atlántica colombiana.

Al día siguiente, en compañía de dos amigas, nos fuimos en coche hasta la montaña de Montserrat en la comarca del Bages para que Amado, dotado de una potente cámara fotográfica, completara su misión en tierras catalanas. Como es usual nos encontramos con centenares de peregrinos provenientes de todo el mundo interesados en conocer el santuario de Montserrat. Amado cambió los papeles y en vez de convertirse en blanco de las cámaras fotográficas de los turistas que lo miraban desconcertados, se dedicó a captar los rostros y los gestos del arquetipo del hombre occidental. El indígena de tiempos remotos, de piel cobriza y cabello largos al viento iba registrando en su cámara las imágenes del individuo del siglo XXI.

Más allá del monasterio tomamos un sendero solitario y luego dejamos a Amado solo para que, eligiera y cargara en sus mochilas, las piedritas catalanas que días después debía entregar en las cetrinas y huesudas manos de los poderosos mamos.

Para contactar con  Amado pueden dirigirse al centro de comunicación Zhigoneshi  Organización Gonawindúa Tayrona. Página web : http://www.zhigoneshi.or

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